Es triste ver cómo al pasar los años, aquello que en algún momento formó parte de nuestro diario vivir, se va olvidando, y llenando de polvo en aquel rinconcito de nuestra memoria al cual nunca acudimos. Es terrible desconocer a alguien que conociste tan bien durante años. Es triste recordar a alguien que armó su vida y te dejó a un lado. Cuesta trabajo ilusionarse después de una desilusión y no es para nada agradable ser el personaje terciario en la historia de uno de los protagonistas de tu libro. Da pena dedicar un minuto en saludar a alguien que no tiene ni un segundo para mirarte.
Un consejo? no siempre confíes en los consejos de los demás, se pueden estar equivocando...