No tengo idea de qué haré, pero algo se me ocurrirá. No sé con qué fin lo haré, pero realmente pretendo llegar al final de esta tormenta, esta tormenta que a ratos da paso al Sol que me deleita con su luz, esta tormenta que me tiene enfermo, y lo que es peor...me tiene feliz en mi enfermedad. Sí, porque aunque tú no lo creas, dentro de mi aún existe una pequeña chispa de esperanza que no quiero apagar. He tomado esa decisión. No la apagaré hasta que vuelvas y me hables sobre lo que meditaste. Quizá todo esto sea una tortuosa forma de evitar la realidad, no lo sé, pero de cualquier forma lo haré.Nunca pensé que el Adios era para siempre, bueno...la verdad tampoco lo quise pensar, y no te preocupes, no te atacaré más...y menos mientras meditas. Volveremos a cruzar palabras una vez que tú estés segura de poder hacerlo con seguridad.
No quiero entorpecer tu vida, en serio que no quiero...y a veces siento que simplemente soy un estorbo en ella. Sí, ¡Quiero seguir mi camino!...pero la pequeña chispa me dice que te espere, que aún existe la posibilidad de que ya no vaya solo por mi camino, que tú querrás acompañarme.
Esa chispa que tengo dentro...¿La prendiste tú?, ¿La prendí yo mismo?. La prendiste tú, lo sé. Pero muy probablemente no fue a propósito, así que jamás podría culparte.
Sigue tus planes. Actúa como lo decidiste, pero no esperes que yo haga lo que me dices...no soy capaz.
¿Pensar en mí? No encuentro momento en el día para eso. Cada vez que pienso...pienso en ti



No hay comentarios:
Publicar un comentario