Subscribe:

sábado, 29 de enero de 2011

Pensé, no se volverá a repetir

Nadie se aburre en la playa, pero la tarde del jueves tenía algo raro. Me di un par de vueltas por la casa y no veía ánimos de nadie, algunos dormían y otros veían televisión. Yo no sabía muy bien qué hacer pero de algo estaba seguro...no había ido hasta allá para dormir por la tarde ni para ver televisión, entonces tomé mis audífonos y salí a caminar sin rumbo.
Mientra caminaba sentía que la gente me miraba extraño, pienso que quizá era porque todos vestían prendas veraniegas y con onda playera y yo no, como siempre usaba unos jeans oscuros, una polera negra y encima llevaba un poleron negro...muy normal para mi pero aparentemente para ellos no tanto.
De tanto caminar llegué a una playa (no pregunten cuál porque realmente no tengo idea) y me puse a caminar por la arena con un poco de dificultad, al cabo de un par de minutos decidí seguir caminando pero por la arena mojada, era mucho más fácil así y además se sentía mucho mejor. En eso me saqué los audífonos y me deleité con el hermoso sonido que producen las olas, siempre atento a que no me fuese a alcanzar una porque sentía que había mucho viento y la magnitud de las olas a ratos era impredecible.
Caminé mucho, y mientras tanto claro pensaba en un montón de cosas que no sé por qué pensaba. Cuando me dispuse a regresar lo hice por el mismo camino...me agradaba mucho esa situación. Seguí caminando y me fijé en las huellas que yo mismo había dejado antes y me parecieron muy interesantes, las miré con atención y  a la vez veía cómo algunas ya se borraban con el paso del agua sobre ellas. Pensé incluso en fotografiarlas pero no lo hice. Entre mirar y mirar huellas me volteé y me di cuenta de que una chica me miraba a la distancia, ella estaba sentada en la arena haciendo no sé qué, no le di mayor importancia y seguí con mi camino pero de pronto sentí mis pies muy fríos, miré inmediatamente hacia abajo y ya era demasiado tarde. Había recibido un ataque directo de la naturaleza, me azotó una ola y cuando me vine a dar cuenta el agua me llegaba hasta un poco más arriba de mis rodillas. Me apresuré en salir del agua y cuando ya estuve seguro en arena seca miré otra vez a la chica que me miraba antes y como era de esperarse seguía mirando pero esta vez se reía.
Me sentí la verdad bastante inútil, no servía ni para caminar cerca del mar... pero extrañamente no sentía vergüenza por lo que me había pasado a pesar de que bastantes personas me vieron y rieron. En vano comencé a sacudirme y fue entonces cuando escuché un "¡Hey!", me doy vuelta y era ella, la chica sentada en la arena. Caminé hacia ella y cuando ya estuve cerca me dijo "Toma, usa la toalla". Recibí bastante bien su ayuda, me senté a un lado de ella y empecé a sacudirme la arena mojada, entablamos una conversación que más bien fue una presentación de cordialidad a la que agregó que me veía muy interesante caminando por ahí hasta que me mojé entero. Me reí un poco y seguí sacudiéndome y secando mis piernas. No estuve mucho tiempo ahí porque a decir verdad la presencia de esta chica me incomodaba un poco sin razón, era muy agradable y simpática. Descubrí que se llama Susana, que vive en Santiago y que estaba allá de vacaciones, cumplía en marzo 18 años y pasó a cuarto medio, no es mucha información pero la verdad yo no requería más tampoco. Le agradecí mucho su ayuda y me despedí de ella porque la hora me jugaba en contra, debía regresar antes que mi hermano despertara porque le había prometido que cuando lo hiciera lo acompañaría a una feria artesanal y ya se hacía bastante tarde.
Me fui a casa con las zapatillas y los pantalones mojados pensando todo el camino en lo inútil que soy y en lo amable que fue Susana. Cuando llegué a casa descubrí que mi hermano ya se había ido a la feria con mi primo y ya no quedaba nadie en casa, me duché y seguí pensando en lo que me había pasado aquel día y en otras cosas...pensando y pensando, quizá ese día pensé  en todo lo que he dejado de pensar a lo largo de mi vida. No soy un buen pensador.

viernes, 21 de enero de 2011

Carai...

Por fin seguiré con lo que a mi me gusta, no más Gema diciendo "Guarde la música señor Cortés", no más Señorita Alarcon obligándome a hacer trabajos sin sentido, no más Gloria siguiéndome para que corte mi pelo... no más, adiós colegio y bienvenidos futuros profesores que de seguro también odiaré en su debido momento. Tengo algunos sentimientos encontrados porque si bien es cierto nadie quiere que acaben estas vacaciones (menos yo, que disfruto cada momento de no hacer nada), también cuento los días para comenzar mi primer año como estudiante de educación superior, perder el privilegio de dormir, aprender muchísimo y bueno, también para conocer a mis nuevos compañeros. Todo un mundo de gente con alma de Diseñador con la cual tendré el agrado de compartir, muy probablemente no me llevaré bien con todos, pero así es la vida.
Me pasa algo curioso, aunque conversando por ahí me he dado cuenta de que al menos no soy el único. Resulta que cuando iba en 5to básico los niños y niñas de 8vo me parecían enormes, y para qué decir los de media, ellos eran monstruos para mi. El punto es que cuando llegué a 8vo yo no me parecía un tipo enorme, para nada y bueno...cuando llegué a la media tampoco me veía como un monstruo entonces, a pesar de que ya terminé todo eso, me sigo viendo como el mismo niño que cursaba 5to básico. Creo la imagen mental de un niño de 5to básico en la universidad y me da algo de risa, risa y miedo. ¿Será que soy inmaduro?, ¿Quién decide quién es inmaduro y quién no?... es algo completamente subjetivo y la verdad no me importa mucho. Sea como sea, soy un tipo que gusta de divertirse con lo que sea, loco y completamente irresponsable, y si estoy preparado para esto o no lo averiguaré a continuación, cuando comiencen las clases. De todas maneras estoy muy ansioso y con todas las ganas de aprender y trabajar en este mundo que desde que tengo memoria me encanta, el mundo del Diseño Gráfico :D


martes, 4 de enero de 2011

En un día como hoy...

Hoy es un día extraño, no ha pasado nada fuera de lo común pero me parece extraño. Quizá sea porque en vez de estar aquí escribiendo podría estar haciendo otras cosas, aunque...¿siempre es así verdad?.
Me gustaría gastar el tiempo como lo hacía antes, pero me doy cuenta de que las cosas van cambiando...y ¡cómo cambian!.
Recuerdo esas tardes de cuando era pequeño, esas tardes simples, sin preocupaciones, nada en que pensar. No hacía falta más que tomar mis juguetes favoritos, salir al jardín, tirarme en el pasto y ahí pasar jugando toda la tarde. Aún recuerdo esas fuertes batallas entre Spiderman y Venom en las que siempre ganaba el malo ajajajja, lo siento Spiderman...pero Venom era mi favorito xD.
Ya un poco más grande no me interesaba en los juguetes (aunque ciertamente los seguía conservando con mucho cariño) y prefería leer. En ese tiempo para mi nada era mejor que encerrarme en mi pieza, poner música instrumental, tomar un libro y leer, leer toda la tarde. Llámenme como quieran, pero así pasaba yo mis tardes. Me gustaba investigar de ufología, recuerdo haber leído al menos 3 libros re gruesos con respecto al universo y todo lo que se relacionara a él y la vida extraterrestre. 
Siguieron pasando los años y, aunque no dejé mis hábitos de leer, prefería escuchar música y pensar...así desarrollé mi imaginación y me puse a dibujar (muy mal por cierto, pero me agradaba hacerlo). 
Hasta acá mi infancia pasaba bastante inadvertida ante el resto, ya no me relacionaba con niños de mi edad como antes cuando salía con mis vecinos y corríamos, jugábamos y esas cosas, ahora ellos preferían salir a la calle de noche para hacer quién sabe qué cosa y yo no gustaba de eso, así que sólo compartía con compañeros de colegio en la mañana y por las tardes me quedaba en mi casa jugando, leyendo, dibujando o viendo televisión. Nada de deportes, lo reconozco...siempre fui malo para los deportes, flojo...quizá.
Siguiendo con esto, comencé a jugar muy seguido juegos de pc, y en esto gastaba toda la tarde. Posteriormente me fui haciendo de amigos, muy buenos amigos y con ellos salía, de a poco empecé a asistir a tocatas de rock y luego a conciertos...muy seguido. Así usaba mi tiempo libre y me divertía bastante, aunque no dejaba de leer ni de dibujar cada vez que tenía la oportunidad.
Y ahora me veo, y veo hacia atrás...demonios cómo cambia todo, antes todo parecía tan fácil y ¿ahora?...ahora los problemas aparecen como por arte de magia. Debe ser que junto al conocimiento van apareciendo los problemas...mientras más sabes, más preocupaciones tienes...no digo que yo sepa mucho, sólo digo que mientras voy aprendiendo cosas, van aumentando mis problemas.
Porque viví como viví es que ahora soy como soy. ¿Bueno o no?, eso júzguenlo ustedes.
A mi me gusta ser así, aunque en días como el de hoy...preferiría cambiar.